martes, 27 de marzo de 2012

Yo solo quiero que recuerdes eso, que fui un pasajero allá entre tus sueños.

lunes, 26 de marzo de 2012

Ni el tiempo ni nadie fue capaz de borrarnos.

Adiós, le dijo



Sin ningún tipo de anestesia más que las acciones frías de aquel día, se lo habían advertido. Se fue, para siempre, o al menos eso era lo que ella creía cada vez que lo despedía. Pero él, sin pensarlo dos veces, sin pensar en las consecuencias, volvía. Y ella, creyéndolo tener todo bajo control esta vez, lo había recibido.

-Adiós, fue lo último que él le dijo y fue como si todo se le viniera encima. Las lágrimas no salían, como lógicamente debían hacerlo. Esta vez, como nunca, todo se le enfrió, sus manos, su cuerpo y hasta el corazón. Y nada más que las imágenes del recuerdo le hablaban, y con ellas, en su cabeza, menos entendía.

domingo, 25 de marzo de 2012

Es y ha sido

Es, sin más ni menos, lo que siempre ha sido, lo que conociste y odiaste, lo que conociste y te gusto. Lo tomas o lo dejas, no hay mas opciones.

domingo, 18 de marzo de 2012

Del amor y otros demonios



…Cayetano tomó la mano de Sierva María y la puso sobre su corazón. Ella sintió dentro el fragor de su tormenta.

“Siempre estoy así”, dijo él.

Y sin darle tiempo al pánico, se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor de ella, que la vida era ella a toda hora y en todas partes, como sólo Dios tenía el derecho y el poder de serlo, y que el gozo supremo de su corazón sería morirse con ella. Siguió hablándole sin mirarla, con la misma fluidez y el calor con que recitaba, hasta que tuvo la impresión de que Sierva María se había dormido. Pero estaba despierta, fijos en él sus ojos de cierva azorada. Apenas se atrevió a preguntar:

“¿Y ahora?”

“Ahora nada”, dijo él. “Me basta con que lo sepas”.

No pudo seguir. Llorando en silencio posó su brazo por debajo de la cabeza de ella para que le sirviera de almohada, y ella se enroscó en su costado. Permanecieron así, sin dormir, sin hablar, hasta que empezaron a cantar los gallos, y él tuvo que apurarse para llegar a tiempo a la misa de cinco…

Gabriel García Marquéz

martes, 13 de marzo de 2012

Finalmente

Es hoy, cuando finalmente nuestros caminos se unieron que me encontraste y te encontré, reconociéndonos pese al pasar del tiempo.


lunes, 5 de marzo de 2012

Por las calles sin nombre


Si no fuera peligroso, ya que es por ello que no lo hago, caminaría por las nocturnas calles capitalinas. Sola, tal vez, o idealmente contigo. Así lo imagino, observando a la gente junto a las luces focales que oscurecen las estrellas al iluminar veredas, veredas que cumplen el papel de pasarelas de momentos nuestros que si fueran ciertos probablemente recordaría por siempre.
Continuaría nuestro nocturnal viaje hasta quien sabe dónde, recorriendo pasajes, tarareando letras e inventando reacciones frente a las caricias espontáneas que podrían nacer, pero bruscamente vuelvo a la cotideanidad de mis noches, estoy pegada en la ventana observando nada mas que estrellas dibujantes de fantásticos, o más bien ficticios recorridos que un par de piernas, o dos, idealmente, podrían hacer…