viernes, 21 de septiembre de 2012

Te diría tantas cosas



Me mientes con la mirada fija y yo te creo, estúpidamente te creo, por estar embriagada en pasiones, sueños, ideas y estulticias que en segundos evapora el sol.

Descansemos, gritemos o corramos hasta los sueños que haz dibujado.

Te diría tantas cosas, quédate conmigo por ejemplo, pero me lo impides, tú, tu silencio, indecisiones y confusas señas.

martes, 11 de septiembre de 2012

Ella



Cuando todo le advertía la deseada tranquilidad, un quiebre inesperado, que ya había presentido, le interrumpió la calma. Ese día los suspiros se volvieron nerviosos, las miradas esquivas y los movimientos acelerados y torpes, señas de la cercana tormenta.
Supuso ya haber pasado por eso alguna vez, y difusamente recordó cuando en una oportunidad, justo antes de comenzar, ella partió corriendo lejos de todo, abandonando y  aun más, retrocediendo.

Balbuceaba sin ser escuchada, no quería estar pero sí que él estuviese, continuaba... y cada vez era menos entendida. La brisa helada confundía lo pronunciado y nada llegaba a destino.

Estaba sentada y lentamente su mirada buscó respuestas bajo los pies, mientras dolorosamente en sus ojos el viento introducía la arena, y sus manos, heladas de escasa movilidad, intentaban retirar grano a grano.



No quería cambios abruptos, no quería perderlo, pero aun así, las coincidencias actuaban en su contra.


sábado, 25 de agosto de 2012

Ahí, frente a mi, ahí, tal cual


Y de pronto ahí, frente a mi, estaba, con sus ojitos mirándome como si nada mejor existiese, provocando las ganas de olvidar composturas y regirnos por los impulsos que la lluvia nos limpiaba. Que se quede ahí, tal cual, alimentando la sonrisa de mi cara. que se quede ahí, mirando los detalles que nadie más nota.


martes, 21 de agosto de 2012

Tus cosecuencias



Decían que todo lo que hiciéramos tendría consecuencias, pero nadie adelantó lo eternidad de éstas. Te alejaste, sin advertirme, por efecto de lo que hicimos, por mi culpa, la tuya o de ambos. Pasó.

Tu silencio no me explicaba nada y me dejaste sin entender. El porqué no me lo diste, me lo explicó la gente, en base a ti, a tus palabras, tus actos y tus ojos.

¿Hacia dónde (pudiera preguntarte) irán tus recuerdos ahora?

Lo dijiste, no soy nada (para ti).

lunes, 13 de agosto de 2012

Automático

Automáticamente reproduzco letras tristes y la música de los audífonos negros se impregna en mi cuerpo escabullido entre las sabanas.

Inmovil



Lo saqué de lo accesible, me estanqué en un momento, en lo que sucedía con él y conmigo (cada uno por separado), en lo que estaba llegando, lo que había llegado antes, en lo que se iba y en lo que no vendría, y de ahí no salí. Permanecí intacta, atónita, perpleja y congelada entre el viento del invierno. No reaccioné a tiempo para evitar las agonías, ni para evitar caer en lo que sabía él intentaría pero huí, tarde y en destiempo pero huí, caminando rápido sin que alguien lo notara y respirando casi sin hacer ruido, fue el único momento en que algo, aparte del corazón y la mente ingeniosa, moví, y fue como acumular quietud ya que después, todo se vino en contra abruptamente y me dejó aquí, con la expresión derretida, inmóvil y estancada.


sábado, 11 de agosto de 2012

hola

Tengo dos opciones y no sé cual elegir, siempre llego al mismo lado y retrocedo. Eso tiene nombre y apellido: Ser Tonta

martes, 7 de agosto de 2012

¿Cuándo será el día en que lo que escriba no te nombre, no te recuerde, no te aparezca?

Hoy

No hay estrellas



Hoy, desde la ventana de este décimo piso, no hay estrellas visibles y se te ocurre aparecer. Eres muy inoportuno ¿sabías?. Cuántas veces las compartimos, cuántas veces las observamos y hoy, cuando apareces, te las llevas, no hay. 

Tal vez ya se las regalaste todas a ella, no dejaste ninguna, ni siquiera las de los recuerdos de el verano, ni siquiera las que me acompañaste a ver cuando por tu culpa todo me parecía extraño. 

Te estas llevando todo sin dejar nada. 
Gracias se me hace más fácil el trayecto.

jueves, 2 de agosto de 2012

Hipérbole



Como dos desconocidos observándose tras una hoja estábamos, desconocidos porque es lo que somos, pero más cerca de lo que correspondiese a ello. 

Tales quinceañeros jugando a coquetear, acercándose y alejándose, escuchando respiros y sintiendo humedad en las manos, buscando escondidos la mano del otro  hasta cosquillear con los dedos, capturar, acariciar y soltarla, sin motivo, sin motivo explicable al menos. No lo entiendo ni tampoco quiero hacerlo.

martes, 31 de julio de 2012

sábado, 21 de julio de 2012

oye:

Eres el más inoportuno, ¿sabías?

sábado, 14 de julio de 2012

Acotación



Hay una canción triste sonando en el computador, la tele está prendida sin ningún fin en la pieza de al lado y yo, aquí, sola, como siempre, recordándote y humedeciendo mis ojos que hasta hace unos días no sabían de ti. No te he visto, no has hablado, no me has dado ninguna señal (eso hasta ahora), y aun así sigo exigiéndote a pesar de que no tienes nada, nada para mí al menos.

No sabes, creo comprobar constantemente, quererme, y hoy me importa un poco menos ¿sabes por qué? (que ridículo, como si fueras a contestar) no, no lo sabes. No lo sabes porque no te importa saberlo (porque no te importo yo) y eso es algo que siempre supe, algo que siempre he sabido.


¿Tarde? Nunca es tarde.

domingo, 24 de junio de 2012

Otra vez, la última


Comprender dejó de estar en mi diccionario mental desde hace mucho tiempo, sabores amargos prevalecen mis sentidos nocturnos hoy, y por lo tanto aquello llega a mi mente indisciplinada.
Adjetivar todo, tal vez como siempre, más aun esta vez, correspondiese. Asumir que lejos habitas y lejos estás, instalándote en el suelo resistente de lo estable, contraigo.
Adiós, para siempre, como siempre, digo. 
Veremos cuánto duran tus paseos lejanos y cuánto mis despedidas fastuosas.

miércoles, 20 de junio de 2012

Sigues


Sigo sintiendo  apretones corporales cuando veo que tu vida no se quedó pegada, y que las sonrisas estúpidas que te regalé las cambiaste por otra que de estúpida no debe tener nada.

miércoles, 18 de abril de 2012

Esto se llama inferir respuestas



El día en que las nubes cubrían estáticamente partes del cielo, descubrí como es que la necesidad de que estés conmigo, inadecuadamente me visita.
Lo repito, una vez más, te extraño sin comprender por qué te fuiste sin llegar, ¿tan poco te gustaron nuestros días lejos?, ¿tan mal me quedaban los labios pintados?.
No te quisiste quedar e invento y asumo respuestas porque no quedan opciones, ya no se me ocurren motivos. Tal vez nunca te gustó algo.
Tirito, como cuando dormíamos juntos y te pegabas a mí para arreglar la frazada. Tirito, sin frío ni calor, necesitándote, aunque quisiera no hacerlo, aunque no te interese saberlo, aunque por mas veces que quiera, no pueda no pensarte, no pueda no escribirte, aunque tus abrazos me entuman y tus miradas me esquiven, aunque vaya corriendo tras un recuerdo impregnado, pese a todo... sigo contigo, aunque tú estés sin mi.

domingo, 15 de abril de 2012

El viernes



Divisé entre la gente que pasaba una silueta que venia, era similar a ti con alguien que no era yo. Fue como ver y no mirar, pero asombrada volví la vista para asegurarme y ahí, los sentidos reaccionaron botándome dentro de un experimento científico, aniquilándome y deshaciéndome.

El cigarro que fumaba estaba aplastado entre mis dedos, y se terminaba más rápido de lo habitual. Recordaba tus abrazos helados y lo que sentía cuando me los dabas, mis manos transpiraban como las tuyas con las mías y tu mirada de lastima vino a verme como antes. Todo se mezclaba, y contigo y ella ahí todo se volvía y recordaba.

Estaba oscureciendo y las luces se prendieron titilantes junto a mis celos -tal vez afanados en no asumir que no existes más- . No eras tú quien pasaba y respire asombrada.

lunes, 9 de abril de 2012

Divagar



Irrumpiste mi calma y la aniquilaste. No sabes cuánto me había costado. Y ahora es evidente, te fuiste más lejos que antes quedándote en un lugar al que no llega ninguna de esas tres líneas de colectivos, me dejaste a la deriva, pensando sucesivamente hechos sin orden.

Por ratos, quiero estar siempre para ti y para nosotros. Y pensar que creí que un día fuimos dicho “nosotros” me parece patético ahora, más que recibirte con el corazón abierto cada vez, más que las sonrisas que mendigan tus gracias, más que esos besos lanzados al aire, o los abrazos no correspondidos, más que el día perdonado y más patético que hoy, que me niego a despedirme, a despedirte.

Mi cabeza explota y junto a ella mis ojos, nada concreto resulta de la estulticia de ideas y la desaparición me ciega y enmudece, el único sentido que queda no sirve de nada porque de tu boca no salen palabras. Te quedas sin estar y eso es lo peor que puede pasar y con lo peor es con lo que me tengo que conformar hoy, mañana y siempre.

sábado, 7 de abril de 2012

Dar vuelta la página

Lo difícil no es dar vuelta la página, si no que olvidar lo que decía, hacer como si tal no hubiese existido. Eso siento ahora cuando te veo, cuando no es como debiese ser o como me hubiera gustado que fuese. Te siento lejos, más que nunca, más que en el tiempo en que éramos nada, te siento frío y congelador.
Quise abrazarte para que sintieras y aliviaras mi pena pero sabia que seria como entrar en la novela más trágica de la historia, sentiría tu frío quebrado abrazándome por cumplir y la pena seria mayor.
¿A dónde te fuiste? ¿A dónde llevaste tu promesa de ser el que siempre estaría? Hoy te necesito mas que siempre y no te encuentro, no estas.

martes, 27 de marzo de 2012

Yo solo quiero que recuerdes eso, que fui un pasajero allá entre tus sueños.

lunes, 26 de marzo de 2012

Ni el tiempo ni nadie fue capaz de borrarnos.

Adiós, le dijo



Sin ningún tipo de anestesia más que las acciones frías de aquel día, se lo habían advertido. Se fue, para siempre, o al menos eso era lo que ella creía cada vez que lo despedía. Pero él, sin pensarlo dos veces, sin pensar en las consecuencias, volvía. Y ella, creyéndolo tener todo bajo control esta vez, lo había recibido.

-Adiós, fue lo último que él le dijo y fue como si todo se le viniera encima. Las lágrimas no salían, como lógicamente debían hacerlo. Esta vez, como nunca, todo se le enfrió, sus manos, su cuerpo y hasta el corazón. Y nada más que las imágenes del recuerdo le hablaban, y con ellas, en su cabeza, menos entendía.

domingo, 25 de marzo de 2012

Es y ha sido

Es, sin más ni menos, lo que siempre ha sido, lo que conociste y odiaste, lo que conociste y te gusto. Lo tomas o lo dejas, no hay mas opciones.

domingo, 18 de marzo de 2012

Del amor y otros demonios



…Cayetano tomó la mano de Sierva María y la puso sobre su corazón. Ella sintió dentro el fragor de su tormenta.

“Siempre estoy así”, dijo él.

Y sin darle tiempo al pánico, se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor de ella, que la vida era ella a toda hora y en todas partes, como sólo Dios tenía el derecho y el poder de serlo, y que el gozo supremo de su corazón sería morirse con ella. Siguió hablándole sin mirarla, con la misma fluidez y el calor con que recitaba, hasta que tuvo la impresión de que Sierva María se había dormido. Pero estaba despierta, fijos en él sus ojos de cierva azorada. Apenas se atrevió a preguntar:

“¿Y ahora?”

“Ahora nada”, dijo él. “Me basta con que lo sepas”.

No pudo seguir. Llorando en silencio posó su brazo por debajo de la cabeza de ella para que le sirviera de almohada, y ella se enroscó en su costado. Permanecieron así, sin dormir, sin hablar, hasta que empezaron a cantar los gallos, y él tuvo que apurarse para llegar a tiempo a la misa de cinco…

Gabriel García Marquéz

martes, 13 de marzo de 2012

Finalmente

Es hoy, cuando finalmente nuestros caminos se unieron que me encontraste y te encontré, reconociéndonos pese al pasar del tiempo.


lunes, 5 de marzo de 2012

Por las calles sin nombre


Si no fuera peligroso, ya que es por ello que no lo hago, caminaría por las nocturnas calles capitalinas. Sola, tal vez, o idealmente contigo. Así lo imagino, observando a la gente junto a las luces focales que oscurecen las estrellas al iluminar veredas, veredas que cumplen el papel de pasarelas de momentos nuestros que si fueran ciertos probablemente recordaría por siempre.
Continuaría nuestro nocturnal viaje hasta quien sabe dónde, recorriendo pasajes, tarareando letras e inventando reacciones frente a las caricias espontáneas que podrían nacer, pero bruscamente vuelvo a la cotideanidad de mis noches, estoy pegada en la ventana observando nada mas que estrellas dibujantes de fantásticos, o más bien ficticios recorridos que un par de piernas, o dos, idealmente, podrían hacer…

viernes, 3 de febrero de 2012

Tiempo

El tiempo pasa, y no en vano, hoy lo descubrí, entre la gente, entre miradas, suspiros cercanos, caricias culpables y palabras del pasado. No descubrí el tiempo, lo descubrí a él, y a su lado, el tiempo pasado ( no de presente o futuro, si no que el tiempo transcurrido) ese que paso entre nosotros y nos dejo así, mirándonos o camuflándonos con abrazos y palabras de ayer siendo hoy.

lunes, 9 de enero de 2012

De nuevo para ti, pero diferente


Si vomitaras creo que también yo lo haría, monótono, igual y al mismo tiempo, en respuesta a tus palabras, a tus dudas e impresiones. No de venganza, ni de violencia, de desahogo es la respuesta.
Tal vez es por eso que lo espero y asumo, tal vez porque también tengo vómitos atorados, palabras inconclusas, sentimientos del pasado.
Quiero que me vomites encima todo lo que algún día tragaste, pensaste, no dijiste para no molestarme, lo que las circunstancias impidieron que pronuncies, lo que yo impedí que dijeras, lo que quedo ahí, hasta hace un tiempo para siempre, hasta hace un tiempo para ahora.


Hoy fue como nuestro otoño, digo nuestro porque así lo sentí.
Hoy cientos de hojas me atacaron, como nos lo hicieron en abril, en mayo y junio. Se revolotearon tras nuestro abrazo inesperado y cariñoso, un abrazo de diferentes circunstancias pero de iguales sensaciones y sentimientos.  Me dijeron que era lo mismo pero pintado sobre otra estación, la siguiente a esta.
No porque los meses y los colores cambien te dejare de querer, hace un tiempo te quise y hoy lo sigo haciendo, diferente pero igual.