miércoles, 18 de abril de 2012

Esto se llama inferir respuestas



El día en que las nubes cubrían estáticamente partes del cielo, descubrí como es que la necesidad de que estés conmigo, inadecuadamente me visita.
Lo repito, una vez más, te extraño sin comprender por qué te fuiste sin llegar, ¿tan poco te gustaron nuestros días lejos?, ¿tan mal me quedaban los labios pintados?.
No te quisiste quedar e invento y asumo respuestas porque no quedan opciones, ya no se me ocurren motivos. Tal vez nunca te gustó algo.
Tirito, como cuando dormíamos juntos y te pegabas a mí para arreglar la frazada. Tirito, sin frío ni calor, necesitándote, aunque quisiera no hacerlo, aunque no te interese saberlo, aunque por mas veces que quiera, no pueda no pensarte, no pueda no escribirte, aunque tus abrazos me entuman y tus miradas me esquiven, aunque vaya corriendo tras un recuerdo impregnado, pese a todo... sigo contigo, aunque tú estés sin mi.

domingo, 15 de abril de 2012

El viernes



Divisé entre la gente que pasaba una silueta que venia, era similar a ti con alguien que no era yo. Fue como ver y no mirar, pero asombrada volví la vista para asegurarme y ahí, los sentidos reaccionaron botándome dentro de un experimento científico, aniquilándome y deshaciéndome.

El cigarro que fumaba estaba aplastado entre mis dedos, y se terminaba más rápido de lo habitual. Recordaba tus abrazos helados y lo que sentía cuando me los dabas, mis manos transpiraban como las tuyas con las mías y tu mirada de lastima vino a verme como antes. Todo se mezclaba, y contigo y ella ahí todo se volvía y recordaba.

Estaba oscureciendo y las luces se prendieron titilantes junto a mis celos -tal vez afanados en no asumir que no existes más- . No eras tú quien pasaba y respire asombrada.

lunes, 9 de abril de 2012

Divagar



Irrumpiste mi calma y la aniquilaste. No sabes cuánto me había costado. Y ahora es evidente, te fuiste más lejos que antes quedándote en un lugar al que no llega ninguna de esas tres líneas de colectivos, me dejaste a la deriva, pensando sucesivamente hechos sin orden.

Por ratos, quiero estar siempre para ti y para nosotros. Y pensar que creí que un día fuimos dicho “nosotros” me parece patético ahora, más que recibirte con el corazón abierto cada vez, más que las sonrisas que mendigan tus gracias, más que esos besos lanzados al aire, o los abrazos no correspondidos, más que el día perdonado y más patético que hoy, que me niego a despedirme, a despedirte.

Mi cabeza explota y junto a ella mis ojos, nada concreto resulta de la estulticia de ideas y la desaparición me ciega y enmudece, el único sentido que queda no sirve de nada porque de tu boca no salen palabras. Te quedas sin estar y eso es lo peor que puede pasar y con lo peor es con lo que me tengo que conformar hoy, mañana y siempre.

sábado, 7 de abril de 2012

Dar vuelta la página

Lo difícil no es dar vuelta la página, si no que olvidar lo que decía, hacer como si tal no hubiese existido. Eso siento ahora cuando te veo, cuando no es como debiese ser o como me hubiera gustado que fuese. Te siento lejos, más que nunca, más que en el tiempo en que éramos nada, te siento frío y congelador.
Quise abrazarte para que sintieras y aliviaras mi pena pero sabia que seria como entrar en la novela más trágica de la historia, sentiría tu frío quebrado abrazándome por cumplir y la pena seria mayor.
¿A dónde te fuiste? ¿A dónde llevaste tu promesa de ser el que siempre estaría? Hoy te necesito mas que siempre y no te encuentro, no estas.