He aprendido muy bien a
retirarme cuando no queda nada que hacer y eso me lleva a simular en reiteradas
situaciones el vomito explosivo de todas las palabras que siento y a
permitirte armar a tú modo mis pensamientos.
Me cansa equivocarme en la inspiración, sentir por quien no debiera y fijarme en lo innecesario [pero para variar sucede].
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