"...De esperanza no tenia más que el nombre, la que no esperaba nada de los hombres. Coleccionaba amores desgraciados, soldaditos de plomo mutilados. Pero quiso una noche comprobar para qué sirve un corazón y prendió un cigarrillo y nada más,
como toda esperanza se esfumó..."
Más guapa que cualquiera, Joaquín Sabina.
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