Hoy, desde la ventana de este décimo piso, no hay estrellas visibles y se te ocurre aparecer. Eres muy inoportuno ¿sabías?. Cuántas veces las compartimos, cuántas veces las observamos y hoy, cuando apareces, te las llevas, no hay.
Tal vez ya se las regalaste todas a ella, no dejaste ninguna, ni siquiera las de los recuerdos de el verano, ni siquiera las que me acompañaste a ver cuando por tu culpa todo me parecía extraño.
Te estas llevando todo sin dejar nada.
Gracias se me hace más fácil el trayecto.